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Emociones, patrimonio oral africano y algoritmos para la biblioteca del siglo XXI

11/12/2015

“Estoy entre ustedes hoy porque decidí comprometerme en la batalla de conservar y transmitir un patrimonio de una importancia capital frente al actual auge de los extremismos, ya que contiene valores de paz y sabiduría”, dijo esta mañana Roukiatou Bâ, presidenta de la Fundación Amadou Hampâté Bâ, en Casa África, a lo largo de su intervención en el VII Encuentro de Biblioteconomía y Documentación. El encuentro se organizaba en la sede de la institución por séptimo año consecutivo, dirigido a bibliotecarios, documentalistas y amantes de la cultura y la biblioteca marcado por el interés pedagógico y la ambición de compartir experiencias y crear redes. El evento se desarrolló bajo el título Cultura eterna: conservación e innovación y utilizó el hashtag #CulturaEterna.

Roukiatou Bâ, hija del gran filósofo, antropólogo, escritor e historiador maliense, considerado una de las personalidades más influyentes de África del siglo XX, aclaró que no hablaba de la figura de Hampâté Bâ como padre, sino de su aportación excepcional al saber universal a través de la documentación de las fuentes orales. Roukiatou Bâ participó en una mesa sobre la conservación del patrimonio documental en la que explicó el trabajo de la fundación que preside y acoge el legado de su padre, en gran parte en forma de manuscritos de difícil conservación y enorme fragilidad. El encuentro de esta mañana resaltó la importancia de la figura y el trabajo de Hampâté Bâ, al que su hija considera una prueba de que tradición y modernidad no son antagonistas, y se volcó especialmente en las posibilidades que las nuevas tecnologías abren al entorno de la biblioteca. La colaboración entre instituciones y profesionales y la vocación de servicio fueron dos de los puntos más importantes en el debate, donde se recalcó la necesidad de que las bibliotecas sean útiles al ciudadano.

La periodista especializada en big data e internet de las cosas Soraya Paniagua fue otra de las “estrellas” del encuentro, con su disertación sobre inteligencia artificial y su aplicación al ámbito bibliotecario, en la que hizo un recorrido por el movimiento maker y #hazlotúmismo, los FabLab y otras posibilidades del hardware libre adaptado a este entorno. En la mesa de Paniagua, dedicada a Big Data y bibliotecas 3.0, la directora del Servicio de Bibliotecas de la Generalitat de Cataluña, Carme Fenoll, insistió en el componente emocional de la biblioteca y en la figura y los conocimientos del bibliotecario. “Tengamos en cuenta nuestro papel en la sociedad y respondamos a las demandas del ciudadano”, lanzó, antes de señalar como áreas de especialización el fomento de la lectura, la alfabetización digital o la formación de usuarios para la utilización de los datos en abierto y la garantía de la transparencia. La colaboración para evitar proyectos sin recorrido ni impacto fue una de los puntos clave de la ponencia de Ciro Llueca, director de la Biblioteca y Recursos de Aprendizaje de la Universitat Oberta de Catalunya. La necesidad de sinergias se convirtió en uno de los puntos en el que coincidieron todas las intervenciones.  

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