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El Ejército del Aire en África: ser rápido, llegar lejos, ser flexible

09/07/2021

Casa África acogió este jueves una conferencia en que el jefe del Mando Aéreo de Canarias, el General Sánchez de Lara, y los máximos responsables de las dos misiones africanas dieron cuenta de la importancia de una labor silenciosa pero fundamental para la estabilidad del continente. 

 

José Segura Clavell 

Director general de Casa África 

Viernes 9 de julio de 2021 

 

Así lo contaba el General Jefe del Mando Aéreo de Canarias, Juan Pablo Sánchez de Lara, este pasado jueves en Casa África: “El Ejército del Aire, en el continente africano, necesita tres cosas fundamentales para realizar con éxito sus misiones: ser rápido, llegar lejos y ser flexible”. La rapidez, explicó, ha servido para actuar con eficacia ante urgencias imprevisibles. Ocurrió, por ejemplo, cuando en 2014 hubo que organizar rápidamente un avión para traer a España al sacerdote Miguel Pajares, infectado de ébola, una operación que logró traerlo con vida a España, aunque el religioso, lamentablemente, falleciese unos días después a causa de la enfermedad.  

Llegar lejos, contó, porque el continente africano es un territorio enorme. Una misión por el Sahel como las que realiza a diario el Destacamento Marfil, con base en Dakar (Senegal) supone en ocasiones recorrer distancias que, comparativamente, nos parecerían increíbles. Un vuelo por esta zona en distancia es comparable a la existente entre Canarias y Lituania o entre Madrid y Moscú, y las condiciones de vuelo, o las pistas de aterrizaje, son tremendamente exigentes para aeronaves y personal.  

Y en tercer lugar, ser flexible: tener la capacidad, a través de los diversos aviones y medios de los que dispone el Ejército del Aire, de realizar tareas de muy diferente índole, desde la vigilancia y la recolección de inteligencia que un avión como el P-3 realiza en aguas del Océano Índico para mantener el alto éxito de la Operación Atalanta, que ha terminado con la piratería en la región, al salvamento y rescate de buques en el Océano Atlántico o al transporte de tropas y carga por todo el Sahel.  

De esta manera tan didáctica, Sánchez de Lara resumió perfectamente el gran reto que afrontan los hombres y mujeres del Ejército del Aire en África para afrontar las misiones en las que son requeridos, y así lo contó en el Auditorio Nelson Mandela de Casa África, que acogió una conferencia de nuestro ciclo #ÁfricaEsNoticia que, en cierta manera, cierra el círculo este año de nuestras actividades en el marco de la Diplomacia de Defensa, para comprender y difundir el trabajo que realizan nuestros militares en el continente africano. Lo hemos hecho por tierra (hablamos del Sahel, y del liderazgo español en la misión EUTM-Mali), mar (la Armada nos contó su papel contra la piratería en el Golfo de Guinea) y aire (en la conferencia de este jueves).  

El Ejército del Aire español está presente en dos misiones en el continente africano. Por un lado, en el marco de la misión Atalanta del Cuerno de África, que lucha contra la piratería en la región (y de hecho la ha logrado anular completamente), un avión P-30 equipado con alta tecnología de radares y cámaras colabora en la tarea que realizan los buques de la misión Atalanta, entre ellos los españoles, para garantizar que las aguas del Cuerno de África, en un enclave geoestratégico de vital importancia para el comercio mundial, son seguras. Se trata del Destacamento Orión, un operativo que mantiene en la base de Yibuti a 65 españoles, con un intenso trabajo de recolección de información e inteligencia claves para la misión Atalanta. La misión española en esta área acumula ya más de 13.000 horas de vuelo.  

Por el otro, el Ejército del Aire juega un papel muy importante en el Sahel, región de la que he hablado en numerosas ocasiones ya que constituye nuestro ‘patio trasero’ y donde el auge del yihadismo constituye una de las amenazas más serias que existen hoy en día para nuestro país y la Unión Europea. Ahí, con base en Dakar (Senegal), el Destacamento Aéreo Marfil realiza misiones de aprovisionamiento y transporte de tropas por todo el Sahel, una misión en estrecha colaboración con las fuerzas francesas de la Operación francesa Barkhane de lucha contra el terrorismo yihadista, pero que también es útil para todas las fuerzas internacionales presentes en la región, especialmente la EUTM-Mali y la coalición G-5 Sahel.  

En El Sahel, dos aviones T-21 de transporte realizan constantemente viajes entre puntos de esta enorme área, en un trabajo que acumula cifras de vértigo: los aviones españoles, desde su llegada a la región, han realizado 3.800 salidas, acumulan 10.000 horas de vuelo que han servido para transportar a 42.000 personas y más de 6.000 toneladas de carga (avituallamiento, munición, etc.) por las bases que ahora mismo se ubican en las zonas calientes de la rebelión yihadista.  

La conferencia permitió conocer, a través de testimonios en el terreno, como es el día a día de estas misiones. Los tenientes coroneles Domínguez Dorado y Velázquez Gaztelu nos permitieron ‘volar’ hasta las aguas del Cuerno de África, y nos contaron el impacto que han tenido sus misiones en la práctica desaparición de la piratería que partía desde las costas norte y este de Somalia. Explicaron, además, como es el día a día de los meses de misión en Yibuti, sin prácticamente días festivos hasta que concluye el trabajo y llega el relevo y como interactúan, se relacionan y han establecido proyectos solidarios y de cooperación en la ciudad de Yibuti.  

Desde Dakar, el teniente coronel Pérez Moriano, nos subió a una de las misiones, para entender lo intensos que son los cinco días de misión entre diversos aeródromos del Sahel, en casos con cuatro o cinco vuelos entre diferentes aeródromos cada día, transportando soldados o material de un punto a otro. Les recomiendo que, a través del canal de YouTube de Casa África, revisen la conferencia. El material gráfico que nos mostraron los responsables del Ejército del Aire es magnífico, y permite realmente hacerse una idea de cómo es el trabajo de estos hombres y mujeres que vuelan por el continente africano.   

Tuvimos el placer de contar también con otro general, el máximo responsable del Mando Aéreo de Combate, Juan Manuel Pablos Chi, cuya intervención nos permitió hacer un repaso histórico a la presencia del Ejército del Aire por África. Fue el general Pablos Chi el que nos contó que la misión Marfil sigue pendiente de los cambios que el presidente francés Emmanuel Macron ha anunciado para la Operación Barkhane, pero que hacen pensar que, de alguna manera, la colaboración ahora coordinada en Francia evolucionará con el tiempo hacia este movimiento multilateral (con la implicación de más países) que defiende el propio Macron.  

Por último, no puedo cerrar este texto sin agradecer públicamente a todos los integrantes del Ejército del Aire por el fundamental trabajo que están haciendo en dos puntos muy alejados, pero de vital importancia estratégica. Y qué importante es que la ciudadanía sepa que sus Fuerzas Armadas, sostenidas con el dinero de nuestros impuestos, están realizando en África un enorme trabajo en pro de la paz y la estabilidad. 

 

 

 

Imagen de Destacamento Orión, en Yibuti. Foto cedida por el Ejército del Aire
Imagen de Destacamento Orión, en Yibuti. Foto cedida por el Ejército del Aire.